viernes, 26 de septiembre de 2008

pocosvenloquesomos

[..] podrías llegar a lugares que nunca imaginaste, siempre y cuando tengas en tu poder la cuota necesaria de medicina, no importa que la lleves en el bolsillo, en la cartera, ya sea femenina o masculina, en la zapatilla o en el cráneo.
claro qué, si fuiste lo suficientemente inteligente como para haber cortado tu cabeza y luego inventado un mecanismo perfecto para que tu puto cráneo sirva como caja, deberás tener mucho cuidado con lo que guardes en ella, ya que por ejemplo, los alimentos no perecederos podrían arruinarla por completo causando un desquicio crónico el cual conllevaría cosas poco agradables a la vista, al olfato, al oído y al tacto.
entonces, no se te ocurra usar t
u cabeza como viandita, porque podría ser desastroso.
tampoco la utilices como termo, el interior de tu original cajita tampoco soporta los líquidos; deberás suponer que el cerebro se transformaría en una esponja y todas tus ideas nadarían por doquier, no estás equivocado, eso es lo que sucederá si no usas adecuadamente el cofre hijo de una gran puta.
ahora, el que deberá darse cuenta si esta ingeniosa manera de guardar cosas, sirve o no, tiene que ser usted mismo, ya que, como resultará obvio, no encontrará nadie mejor para realizar dicha tarea.
el ataque de los hombres sin cabeza y sin una parte muy preciada de su torso, será inevitable para todos los habitantes de cierto lugar al cual todos y cada uno de nosotros estamos altamente vinculados.
sinceramente, no puedo darles consejo al respecto.






¡SSSSSHHHHH!





1 comentario:

Pocho Álamos dijo...

si los alemanes hicieron su idioma para confundir a la gente